Cuando accedí al cargo, la verdad es que la situación era un poco complicada, y lo que creíamos que se quedaría ahí, se complicó aún más con el tema del Cristo Resucitado; gracias a nuestro párroco, al trabajo de la Junta de Gobierno y al apoyo de todos nuestros hermanos hemos salido airosos de estos contratiempos.
Creo que el punto álgido de estos 21 meses de mandato fue la salida Extraordinaria de la Santísima Virgen de la Soledad, el pasado mes de Febrero para el Acto de Colocación de la Primera Piedra de nuestra Capilla; pues por fin hemos podido iniciar un proyecto en el que varias juntas de gobierno han trabajado durante dos décadas. Hoy día está el edificio completamente levantado y si Dios quiere con el trabajo y el apoyo de todos nuestros hermanos y devotos nuestras veneradas imágenes estarán en su casa propia.
Me voy con el sinsabor de no
haber acabado el mandato, pero orgulloso de que he estado el tiempo que Ella ha
querido, nunca pretendí ser Hermano Mayor, me gusta más un plano discreto, mi
cámara de fotos… y por supuesto esos momentos íntimos de vestir a la Madre de
Dios.
Solo espero no haber defraudado a
nadie, todo lo que he hecho ha sido para el engrandecimiento de nuestra
Hermandad, agradezco a nuestros hermanos, al Cabildo de Oficiales y a todos los
que sin pertenecer a él, se han entregado sin límite, cada uno según sus posibilidades,
el trabajo realizado en pro de la institución
Desde este momento soy el primero
en servir a nuestro Hermano Mayor, Francisco Gutiérrez Fiallo, y a todos mis
hermanos.
José Manuel Salgueiro Morato
Ex-Hermano Mayor